Te hicieron una web hace tiempo pero, ahora que tienes que hacer cambios, es cuando te das cuenta de que no tienes claves de acceso, ni documentación, ni siquiera sabes dónde está alojada… nada!

Si, lo sé. Si no te ha pasado puede parecer un poco exagerado. Pero, por desgracia, puedo asegurarte que es bastante frecuente. Y no hablo de los casos de “piratas” que literalmente secuestran a sus clientes, amenazándoles con quitarles el dominio de la empresa, que pusieron a su nombre, o les cobran un mantenimiento mensual, supuestamente necesario, para mantener la web alojada en sus servidores. Sino de esos clientes que hicieron su web hace unos años. Quedaron incluso contentos con el resultado. Y como la web no tenía contenido dinámico, que se fuera renovando, perdieron la pista de la empresa que se la hizo una vez le hicieron el último pago. Se desentendieron de la web. Hasta aquí normal.

Hasta que por algún motivo, quieren renovarla, hay que cambiar algún dato importante de contacto p.e. o de repente la página web ha dejado de verse. Y entonces llaman o escriben a la empresa y esta no responde, ha desaparecido (no hablo de que se escondan, simplemente puede ser porque este sector es bastante volátil y hay mucha movilidad). El caso es que en la mayoría de los casos es entonces cuando se dan cuenta de que no tienen nada: ni la web -el dominio– a su nombre, ni los datos de acceso -al alojamiento– para hacer cualquier modificación… nada de lo que cuando contactan con otra empresa para ver si puede hacer los cambios les piden de primeras.

Por si tienes dudas, repaso rápidamente estos dos términos:

El dominio

El  dominio es la dirección que reservamos para llamar a nuestra web, p.e. www.miempresa.com. La terminación puede cambiar, aunque las más frecuentes son .com o .es. Para entendernos, es lo que escribes, arriba en la cajita del navegador, para ir a una web. Así pues el dominio es la clave de todo, es el lugar de entrada a tu página web.

¿Y a quién pertenece? Sencillo: a quien lo haya pagado. Por si quedan dudas, la legislación existente especifica que aunque del trámite se encargue un tercero, los datos de propiedad deben quedar asignados a la empresa que paga a ese tercero. El dominio lo puedes contratar directamente, aunque nosotros p.e. nos encargamos de la contratación y posterior asignación de contactos.

Así un dominio tiene un propietario, que es el dueño, el titular del dominio. Lo suyo es que fueras tu o tu empresa. En los dominios .es la legislación vigente exige que sea una persona física la que figure como propietario del dominio para los .com puede estar a nombre de una empresa.

Y puede tener hasta tres contactos: el administrativo, el de pago y el técnico. Tranquilidad! que no es tan complicado como puede parecer de primeras. No es más que un nombre y un email donde poder ponerse en contacto si pasa algo relativo a cada aspecto:

El contacto administrativo, muy importante porque es el que tiene la capacidad para gestionar la web, su propiedad, donde apunta el servidor, tramitar las renovaciones… el email asociado es la pieza clave de contacto para estar al tanto de cualquier novedad que nos quieran notificar. El contacto de pago es… eso, a nombre de quien figurarán las facturas y dónde te avisan si toca renovar.Y el contacto técnico, es la persona a la que se notificarán los problemas de índole técnico.

El alojamiento

Es la máquina, el ordenador …el servidor -físico o virtual- donde están instalados los archivos que conforman tu sitio web y donde se tramita y archiva tu correo. Este servidor suele ser un ordenador que está operativo las 24 horas al día para que la página y el correo funcionen todo el tiempo. A estas alturas no hace falta que te diga lo importante que es hacer copias periódicas de estos archivos… por lo que pueda pasar.

¿Cómo puedo saber de quien es mi página?

lupaPues la forma más sencilla es comprobar tu dirección web -sin el http://- en alguna de las páginas que te muestran la información publica que hay de cada domino. Como por ejemplo: https://whois.icann.org/es o https://www.cdmon.com/es/dominios/registrar-dominios#

Así veras un lista de quien es el propietario y los distintos contactos que tenga asociado el dominio. Si no figuras como el legitimo propietario, puedes obtener información de contacto: nombre, mail y a veces hasta teléfono del titular actual.

Esto es algo que deberían comprobar todos aquellos a los que les hayan hecho un sitio web. Mejor antes de hacer el ultimo pago, por si acaso. Para evitar posibles sorpresas en un futuro. Debemos figurar como propietarios y los datos de contacto estar correctos, si no hay que hablar con la empresa que nos haya hecho la página para que lo corrija porque…

La página es, siempre, del cliente

Ya sea por malicia o por dejadez, la empresa de diseño web que nos hizo la página es la responsable de dejar el dominio y el alojamiento a nombre de su dueño legítimo. Es decir, tu. Por si quedan dudas. Pero qué ocurre cuando no se dejó correctamente? Pues básicamente hay dos vías: por las buenas y por las malas.

La primera consiste en ponerse en contacto con la empresa o el freelance que nos la diseñó y pedirle los datos que nos hacen falta para gestionar la web: los datos de acceso al panel de control como administrador y el auth code. Que es el código de validación que se crea para transferir un dominio. Ojo que tiene fecha de caducidad, si caduca hay que solicitar uno nuevo. Esto vale para los .com, que para los dominios .es, al menos de momento el proceso es un infierno. Aquí si que si, si es .es que lo registren a tu nombre de primeras.

La segunda, bien porque no consigas contactar o bien porque no accedan a facilitartelo, supone ponerte en contacto con organismos como el ICANN https://www.icann.org (La Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números) si es un dominio genérico o ante NIC (www.dominios.es) el agente español que resuelve los problemas si el dominio es un .es para librar una disputa jurídica de propiedad.

Por supuesto, por principios, por comodidad y por economía, recomiendo agotar (siempre que se pueda) todas las posibilidades de la primera vía.

¿Te ha pasado o te está pasando algo parecido? ¿Sabes de alguien a quien le pasó? Compártelo con nosotros en los comentarios…

 

 

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